El poder de las etiquetas dentro de la música…

Gente, ustedes, tanto como yo, dentro de la música, deben de tener un género por el cual deliran y se enloquecen, ¿no?  O sea, al referirme a un género por el cual deliran y se enloquecen, me derivo hacia los gustos particulares que cada uno de ustedes siente al momento de escuchar una melodía. Ahora, llámenme loco, pero nunca comprendí que de los gustos de una persona puedan nacer las etiquetas dentro de la música. Podemos encontrar aquellos que se hacen llamar metaleros, punkies, dark, wave, rastafari, black e incluso emos. Muchos lo llaman una moda pasajera; otros, simplemente, falta de identidad. El caso es que si quieres seguir un género en específico ‘bacán’, ¿no?, pero porqué agredir a otra persona si es que ésta no comparte tus mismos gustos o conoce menos de los mismos. Hoy en CUARTO D ENSAYO: El poder de las etiquetas dentro de la música…
(Este post nace luego de observar una serie de indiferencias que veo todos los días en los distintos foros o muros de rock de la capital)
Para empezar: ¿por qué la música siempre ha sido vista como una materia que puede hacerte el más poderoso si es que sabes más que resto?
La música, la religión, ¿qué más? Hablamos de temas que pueden congregar una serie de seguidores en cuestión de segundos.
Sin estar haciendo un análisis sociológico y antropológico del tema, podemos establecer que dentro de la música se forman tribus y especímenes que se juntan gracias a gustos en particular.
Ahora, sé que existe el término musicólogo. Es más, aprecio y admiro a una musicóloga en la capital de nombre Chalena Vásquez, quien es una conocedora, compositora e investigadora de la música interna de nuestro país; para muchos vernacular; para otros latinoamericana.
O sea, ‘bácan’ si es que eres un conocedor de una música en específico, pero, y aquí revienta el chupo, por ejemplo, ¿qué te hace ser más metalero que el de tu costado? ¿O qué te hace ser más grunge, punkie, rastafari, en fin, que el otro?
A veces es ridículo observar los comentarios en los muros de rock de algunos facebook de la capital. Existen peleas casi titánicas entre generaciones de distintas edades sólo por qué uno no sabe tanto de música como el otro.
Sé que ahora existe la Internet y que uno puede conocer de música en cuestión de segundos, pero creo que uno de los factores para que uno sepa más música que otro radica en la generación que le tocó vivir.
Definitivamente los chicos, en la actualidad, tienen héroes musicales distintos a los que, como dice mi abuelo, “en mis tiempos eran”. Si un chico de 11 años quiere opinar, por ejemplo, de guitarristas legendarios, y lo he visto, posiblemente me dirán Mick Thomson, Buckedhead o John 5. No digo que estos sean malos o pocos conocidos dentro de los guitarristas mundiales; al contrario; pero existen otros que colocaron las primeras piedras dentro la guitarra, ¿no? Ahora, no es su culpa si es que no saben. Lo importante e interesante sería que se motive a que ese chico aumente su calidad musical. 
Hace poco en el muro del facebook del yield bar las personas comenzaron a opinar sobre el porqué Kurt Cobain no se juntaba con otros vocalistas del medio grungero como el recordado Layne, Vedder o Cornell. Cada uno esbozo su mejor artillería. Algunos expresaban lo siguiente: “yo soy grunge, tú no”.
En otro foro vi decir a un metalero que como él vio cantar a Ozzy Osbourne en vivo en los ochentas, tiene un mejor punto de vista que uno que, para  empezar, no lo ha visto hasta ahora, y segundo que no vivió en la década mencionada. (Posiblemente su argumento sea cierto)
Sin embargo, el estereotipo sesgado de muchos aún no cambia: “si no tienes cabellera larga, jeans rotos, polo negro o botas hasta la rodilla, no eres un verdadero metal”. Es como si te tildaran a no expresarte solo por el hecho de que no sigues un patrón determinado.
Pareciera que en esta tribu musical, como en toda familia, reinara el más fuerte, o el de mejor raza dentro de la especie. ¿ustedes qué creen?



 
Copyright (c) 2011 Yield Bar | Diseñado por Zeppelin 360